Mostrando entradas con la etiqueta bucardo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bucardo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de diciembre de 2021

“El zoo de los animales extintos” recupera al bucardo en 3D

El zoo de los animales extintos” es un proyecto que inició en 2020 el director creativo Sebastian Koseda, que permite observar e interactuar con representaciones en 3D de animales salvajes extintos en tu propio entorno, a través de una lente de Snapchat.

Se trata de una  experiencia de realidad aumentada en Snapchat que te permite interaccionar con modelos 3D de especies que se han extinguido en los últimos 20 años debido a la actividad humana. Con el proyecto, el autor pretende “concienciar y mostrar lo que ya hemos perdido como una llamada a la acción, para hacer un cambio”.

El proyecto de Koseda se centra en cinco animales recientemente desaparecidos: el delfín baiji, el bucardo, el rinoceronte negro de África occidental, la pantera nebulosa de Formosa y la foca monje del Caribe. Los lentes para el delfín y el bucardo ya se han lanzado, y Koseda y su equipo están trabajando actualmente en el rinoceronte, que esperan completar en los próximos seis meses.

Están trabajando con investigadores del University College de Londres para ayudar a desarrollar los modelos de los animales. Primero tienen que encontrar fotografías adecuadas y luego crear modelos base en 3D, que intentan que se ajusten lo más posible a las imagenes.

Eso es lo que lleva más tiempo, porque básicamente estás construyendo un esqueleto”, explica Koseda. “Imagina una marioneta que tiene puntos que se mueven al máximo. Esencialmente estarías creando eso para el animal y luego animándolo para que parezca lo más real posible”.

Captura de la recreación del delfin beiji

Koseda, quien dirige su propio estudio de diseño en Londres, cuenta que empezó a centrarse en sus propios proyectos en los últimos dos años y “quería que los primeros proyectos giraran en torno a temas medioambientales”. Su idea para “El zoo de los animales extintos” surgió de conversaciones con su hermano sobre si la naturaleza se estaba curando a sí misma durante el confinamiento. Koseda dice al respecto: “Esto planteó algunas preguntas y creo que es una forma de explorar más esa narrativa y ver a dónde puede llegar”.

Recordemos que el último bucardo desapareció el 5 de enero del año 2000 al morir accidentalmente  Braña, el único ejemplar de esta especie de cabra hispánica que quedaba con vida. Puedes conocer más sobre este asunto en este enlace.


sábado, 10 de abril de 2021

Nueva publicación sobre el extinto bucardo


Los lectores de Criptozoología en España ya conocen la historia de Laña, la última ejemplar de su especie que falleció en Ordesa en el año 2000. También saben de los intentos de clonación que se realizaron en años posteriores utilizando embriones congelados y sus relativos éxitos. Si quieres saber un poco más acerca de la historia del último gran mamífero desaparecido en España, un grupo internacional de científicos ha publicado un nuevo estudio sobre el bucardo.

Laña, conservada en Ordesa

Hace 21 años que Laña  moría en el Parque Nacional de Ordesa. Tenía 13 años y pesaba 53 kilos.  Un año antes de su muerte, la bucarda fue capturada para extraerle material genético. Sus células se congelaron en nitrógeno líquido para intentar su clonación en el futuro. Esa era la única solución que se apuntaba para mantener el patrimonio genético de la especie. El proceso de clonación comenzó en 2003, consiguiendo que una cabra pariera una copia exacta de Laña. No obstante, falleció a los pocos minutos como consecuencia de problemas respiratorios.

El cuerpo se trasladó a la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza, donde un equipo de investigadores lo documentó. Finalmente, fue disecado y -durante una década- estuvo abandonado en el taller de taxidermia de los Causapié, en Zaragoza, encargados de su conservación. A finales de 2012, casi 13 años después de su muerte, Laña fue llevada al centro de visitantes de Ordesa, donde aún descansa en una vitrina a la vista de todos.

Una especie poco común

La distribución de esta subespecie de cabra ibérica se limitó casi exclusivamente a los Pirineos franceses y españoles. Su primera mención en un documento oficial escrito, que data de 1767, ya se refiere a él como extremadamente raro.

Como muchas otras cabras montesas, estuvo casi extinguida antes de que se prohibiera su matanza en 1913. Ni la creación del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, ni un posterior proyecto de conservación con financiación del programa europeo LIFE pudieron detener la extinción del bucardo, oficialmente desaparecido el 6 de enero de 2000. Biólogos y guardas forestales así lo manifestaron, aunque también aclaraban que “había desaparecido hacía 100 años”.

La extinción de la subespecie era temida desde principios de siglo, cuando apenas quedaban una decena de ejemplares en el cañón del río Arazas de Ordesa. En 1996 se capturó a una de ellas para cruzarla en cautividad, pero este proyecto no tuvo éxito. También fracasó el segundo intento, cuando se soltaron dos machos de cabra hispánica en la zona donde habitaban los bucardos para potenciar la reproducción. Después vino el ya mencionado intento de  clonación, en 2003.

La caza furtiva, una mala política de conservación y comportamientos poco respetuosos acabaron con el animal más representativo de los montes de Ordesa. Para obtener más información sobre las causas de su extinción, un equipo de científicos de siete países creó una base de datos de todos los especímenes de museos conocidos y reconstruyó la historia demográfica del Bucardo basándose en pruebas de ADN.  Su investigación se publica ahora en la revista Zoosystematics and Evolution, de acceso abierto y revisada por expertos.

"Si no hubiera sido por la acción del hombre hoy sería un animal con población sana. La protección llegó demasiado tarde", considera Michael J. Jowers, uno de los autores del trabajo. Kees Woutersen, también firmante, lo apoya: "Nunca vamos a saber lo que pasó, pero todo apunta a que fueron causas humanas".

"Fuentes medievales como las crónicas de caza de Gaston Phébus (1387-1389) revelaron que la cabra montés pirenaica era abundante, pero este animal emblemático se convirtió en un objetivo común para los cazadores de trofeos durante los siglos XIX y XX, lo que provocó una disminución incesante según varios autores", explican en el artículo.

Pérdida de diversidad genética

El equipo de investigación descubrió que después de una expansión de la población entre hace 14.000 y 29.000 años, se produjo una pérdida significativa de diversidad genética entre aproximadamente 15.000 y 7.500 años, que continuó hasta el presente. En ese momento, el bucardo también vivía fuera de la cordillera pirenaica, pero, gradualmente, su distribución se redujo a un solo valle en el Parque Nacional de Ordesa.

"A mí lo que me ha llamado la atención es el estudio genético. En el estudio se ha demostrado que empezaron a tener problemas genéticos hace miles de años, incluso 15.000. Hubo endogamia, al cruzarse con sus padres, hijos…", manifiesta Woutersen. "Un estudio reciente de todo el genoma de todas las especies de cabra montés europea evidenció un patrón de baja diversidad genética y alta endogamia, consistente con una estructura genética general bien definida que sigue a la deriva genética después del aislamiento”, se lee en la introducción del artículo. Apuntan que "existe una fuerte evidencia de que el severo cuello de botella causado por la caza amplificó los altos niveles de consanguinidad y homocigosis", lo que posiblemente redujo la fertilidad de la población.

Fuente: publico.es

Para arrojar algo de luz sobre la historia demográfica de la cabra montés de los Pirineos, han reconstruido su historia demográfica en base a secuencias de ADN mitocondrial, accesible en repositorios públicos. "También construimos una base de datos de especímenes de museo de cabra montés pirenaica existentes, la mayoría de los cuales no se han utilizado para análisis genéticos, y confirmamos genéticamente la identidad de un registro adicional de una colección privada", se expresa en el trabajo.

Los resultados mostrados sugieren que la población de la cabra montés de los Pirineos tuvo una expansión hace unos 20.000 años. "Estas inferencias proporcionan una base sólida para análisis más exhaustivos que se basan en todas las nuevas fuentes identificadas y un enfoque de todo el genoma con potencial para evaluar el papel de múltiples factores que contribuyen a la extinción de este animal”, apuntan en la introducción.

Cazado desde el siglo XIV

Las fuentes escritas confirman la caza del bucardo desde el siglo XIV, y durante los siglos XIX y XX se convirtió en un objetivo común para los buscadores de trofeos. Sin lugar a dudas, la caza jugó un papel importante en la reducción de su población y área de distribución, pero no es posible, con la información actualmente disponible, señalarla como la causa principal. Las enfermedades infecciosas que se originan en la ganadería (por ejemplo, las provocadas por el virus de la lengua azul, el virus del papiloma humano y la sarna sarcóptica) son capaces de diezmar otras subespecies de cabra ibérica en períodos de tiempo extremadamente cortos.

A pesar de tanto la caza como las enfermedades del ganado se indiquen como culpables, la causa de la reducción drástica de sus poblaciones durante los últimos dos siglos "sigue siendo en gran parte desconocida".

"Esta baja diversidad genética, combinada con la depresión endogámica y la reducción de la fertilidad,
llevó a la población más allá del tamaño mínimo viable; a partir de ese momento, la extinción fue inevitable porque la población ya estaba genéticamente debilitada” aseguran en el estudio.

Esta publicación muestra la importancia de las colecciones biológicas históricas para los análisis genéticos de especies extintas. Un trofeo de propiedad privada de 140 años conservado en Pau, Francia, fue genotipado como parte de esta investigación, lo que demuestra que los particulares pueden poseer material de alto valor. Dado que hay poco conocimiento de estos recursos, los autores piden la creación de una base de datos pública en línea de colecciones privadas que alberguen material biológico para el beneficio de estudios de biodiversidad.

"El problema es que hay más bucardos como trofeos en colecciones privadas que en públicas. Lo interesante sería recopilar los trofeos", propone Jowers. Woutersen, por su parte, comenzó ha encontrado un total de 45 restos de bucardo, tanto en Aragón como en el norte de Irlanda o en Londres. Este estudio plantea la creación de una base de datos pública en línea de colecciones privadas que alberguen material biológico en beneficio de los estudios de biodiversidad. 

Como vemos,  a pesar del tiempo transcurrido desde la desaparición del último bucardo, el interés de la comunidad científica internacional no cesa.  Puedes leer gratuitamente el informe elaborado (en inglés) en el enlace de abajo.

Fuente:

Forcina G, Woutersen K, Sánchez-Ramírez S, Angelone S, Crampe JP, Pérez JM, Fandos P, Granados JE, Jowers MJ (2021) Demography reveals populational expansion of a recently extinct Iberian ungulate. Zoosystematics and Evolution 97(1): 211-221. https://doi.org/10.3897/zse.97.61854

Otras fuentes:  el diario.es, elheraldo.es


miércoles, 22 de enero de 2020

Escucha clonación de animales extintos en España, con Javier Resines


Si te lo perdiste el pasado viernes, ahora puedes escuchar y descargar mi última intervención en Otros Mundos, el programa de misterio presentado y dirigido por Javier Belmar.

A raíz del vigésimo aniversario de la desaparición del bucardo, hablamos del único intento de clonación de especies extintas que ha sido un éxito a nivel mundial  y que tuvo lugar en Zaragoza, en 2003, precisamente al clonar esta especie desaparecida.


La historia del bucardo, los intentos de clonar el zebro o la cabra cántabra y los planes del Gobierno español de reintroducir especies desaparecidas den la Península, son algunos de los aspectos que abordamos en esta edición de Otros Mundos.

Puedes descargarlo haciendo clic en este enlace de Ivoox o en la sección Emisiones de radio, situada en la parte derecha del blog.



viernes, 17 de enero de 2020

Esta noche, en Otros Mundos: Clonación de especies extintas en España


Esta noche he sido invitado a subirme a la nave de Otros Mundos, el programa presentado y dirigido por Javier Belmar. A partir de las 22 horas trataremos un asunto curioso y controvertido: el de la clonación de especies desaparecidas, en este caso, ciñéndonos al ámbito de nuestro país.


A raíz del veinte aniversario de la desaparición del bucardo, recordaremos los intentos de clonación que se han llevado a cabo para “revivir” esta especie y algunos proyectos internacionales, con participación española, que pretenden recuperar ésta y otras especies desaparecidas de nuestro suelo.

¿Sabías que el gobierno español tiene un proyecto para reintroducir especies desaparecidas en sus antiguos hábitats? ¿Qué los ecologistas están en contra de la clonación?¿Que el rewilding va ganando adeptos?




miércoles, 15 de enero de 2020

20 años sin Celia, el último bucardo


El 5 de enero del año 2000 murió el último bucardo que vivía en nuestro planeta. Una hembra, de nombre Celia, perdió la vida al ser golpeada accidentalmente por un abeto tras una avalancha en las Fajas de Pelay, en el Parque Nacional de Ordesa. Se trataba del último gran mamífero desaparecido de nuestros montes, de nuestras tierras. Desde entonces, ningún otro ejemplar ha sido visto. El bucardo desapareció.

Celia, la última bucardo

Esta subespecie de cabra montesa ibérica estaba en peligro de extinción desde principios del siglo XX debido – fundamentalmente - a la caza excesiva a la que se había visto sometida. Su rareza (sólo existía en España, sur de Francia y noroeste de Portugal ) y el gran tamaño de la cornamenta de los machos impulsó su valor en los ambientes cinegéticos, atrayendo a cazadores de toda Europa que –rápidamente – diezmaron la población.

Originalmente, esta especie ocupaba ambas vertientes de los Pirineos, así como áreas montañosas del País Vasco, Navarra, Lérida y Gerona. Su persecución propició que su hábitat fuera cada vez más reducido lo que a su vez limitó su posible desarrollo como población viable.

La única zona donde terminó subsistiendo, en Ordesa, fue declarada Parque Nacional en agosto de 1918. Pero ni esta medida ni otras tomadas a posteriori – como su declaración como especie en peligro de extinción en 1973 o el proyecto de su posible cría en cautividad – llegaron a tiempo de impedir la extinción.

Intentos de clonación

Pero el certificado de defunción del bucardo se resistía a ser firmado por completo. Las modernas técnicas de ingeniería genética parecían dar una oportunidad para la recuperación de este animal como especie.

El Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón ( CITA ) se encargó de realizar los dos intentos llevados a cabo hasta el momento para clonar al bucardo. El primero de ellos, efectuado en 2003, aprovechó material genético obtenido en 1999 de Celia para crear 285 embriones. De éstos, 58 se implantaron en cabras montesas de la población de Beceite, desarrollándose sólo dos de ellos hasta los dos meses de gestación, momento en el que se malogró el experimento.

El segundo y último intento se desarrolló también en 2003 con idéntico material como base. En esta ocasión, de los 208 embriones implantados, siete se desarrollaron y, en un caso, se consiguió una gestación completa. Así nació una cría de bucardo que vivió durante sólo siete minutos, falleciendo a causa de problemas pulmonares.

A pesar del relativo fracaso, el coautor del experimento y miembro del CITA José Folch declaraba en la web del organismo que este nacimiento “suscita esperanza para salvar especies en vías de extinción y ha aumentado la posibilidad de que un día será posible reproducir especies extinguidas hace tiempo, como el mamut o el dinosaurio. La cría era genéticamente idéntica al bucardo y –para especies extintas – la clonación es la única esperanza”.

En enero de 2010, el Gobierno de Aragón hizo público su renovado interés por reintentar la clonación de esta especie, posibilidad a la que Ecologistas en Acción y otras asociaciones conservacionistas se oponen por falta de viabilidad técnica y económica del mismo.

José Folch sostiene que el material genético que aún se conserva “tiene todo su poder de viabilidad” para volver a intentar otra clonación, en declaraciones al diario El Heraldo.  De hecho, en 2014 se hicieron varios experimentos para comprobar que las células seguían vivas, y todos fueron exitosos.

Salvar al bucardo

La historia del bucardo se ha recuperado recientemente gracias al documental ‘Salvar al Bucardo’, del profesor Pablo Lozano, que ha sido seleccionado como candidato al Goya al mejor documental.
El documental, producido por Palocha Producciones y Aragón TV, ha sido fruto de cuatro años de trabajo. El rodaje se realizó en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, el Parc National des Pyrénées, la Garcipollera, Jaca, Torla, Zaragoza, Mezalocha, León, Madrid y París.




Pablo Lozano es  profesor de la Universidad de Zaragoza y cuenta con 20 años de experiencia en el sector audiovisual, como guionista, director y productor. Como ha explicado “me sorprendió saber que no existía un documental sobre este hito científico histórico. Era la primera clonación de un animal extinguido, el primer ‘Jurassic Park’ real de la historia, y se ha había realizado en Aragón’.

Fue un documental que empezó siendo “una pequeña historia sobre el proceso de clonación y a medida que fui investigando y reuniendo testimonios se convirtió en un trabajo cargado de emotividad”, explica. El trabajo incluye las últimas imágenes que existen del bucardo vivo grabadas por Eugenio Monesma, en 1996, y las que logró adaptando un catalejo a una cámara el biólogo Juan Seijas.

Tras su muerte, el cadáver de Celia (también conocida como Laña) fue trasladado a la Facultad de Veterinaria de Zaragoza, donde un equipo de diez personas documentó hasta el último detalle de su cuerpo, conscientes de que estaban ante el último ejemplar de una especie extinguida. Luego fue trasladado a León, donde también fue objeto de investigaciones y, finalmente, fue disecado.

Durante una década entera estuvo en el taller de taxidermia de los Causapié, en Zaragoza, quienes se encargaron de su conservación. A finales de 2012, Laña volvió a Ordesa, donde puede ser visitada en el centro de visitantes.

Tal vez el bucardo se convierta en nuestro particular tilacino, el lobo marsupial australiano también extinto en época relativamente reciente ( en 1936 ) y que ha sido objeto a su vez de diferentes intentos de clonación sin éxito. A diferencia de nuestra cabra, este críptido de las antípodas ha sido visto en numerosas ocasiones en las últimas décadas, lo que le otorga una pequeña esperanza de haber sobrevivido a su trágico destino. Algo que parece no haber podido esquivar el bucardo.

Para saber más:




sábado, 28 de septiembre de 2019

Estreno del documental “Salvar al bucardo”


Aragón TV estrenó anoche -dentro del ciclo ‘La noche del audiovisual aragonés’- el documental ‘Salvar al bucardo’. Este trabajo, dirigido por el profesor Pablo Lozano y coproducido por la televisión aragonesa, narra la lucha desesperada de unos científicos por salvar a un animal emblemático del Pirineo, el bucardo.

El 6 de enero del 2000, tras décadas de caza abusiva, murió el último bucardo y se consideró extinguida la especie. Con su muerte la humanidad perdía un animal único. Sin embargo, en 2003, un centro de investigación aragonés lideró junto a científicos españoles y franceses la clonación del último bucardo. Fue la primera vez en la historia que un animal extinguido volvía a la vida. La alegría apenas duró unos minutos, pero se abrió una prometedora puerta a la esperanza.

Celia, la última bucardo

El documental, producido por Palocha Producciones, ha sido fruto de cuatro años de trabajo. El rodaje se realizó en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, el Parc National des Pyrénées, la Garcipollera, Jaca, Torla, Zaragoza, Mezalocha, León, Madrid y París.

Este trabajo repasa por qué el bucardo, la cabra montesa pirenaica, fue un animal único. Relegado en sus últimas décadas a un hábitat inaccesible para el hombre, como el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, su último ejemplar fue hallado muerto el 6 de enero de 2000. Con ello concluía la lucha de años por preservar esta subespecie en la que instituciones, científicos y amantes de la naturaleza habían tratado de evitar este final.

Pablo Lozano es  profesor de la Universidad de Zaragoza y cuenta con 20 años de experiencia en el sector audiovisual, como guionista, director y productor. Como ha explicado “me sorprendió saber que no existía un documental sobre este hito científico histórico. Era la primera clonación de un animal extinguido, el primer ‘Jurassic Park’ real de la historia, y se ha había realizado en Aragón’.

Fue un documental que empezó siendo “una pequeña historia sobre el proceso de clonación y a medida que fui investigando y reuniendo testimonios se convirtió en un trabajo cargado de emotividad”, explica. El trabajo incluye las últimas imágenes que existen del bucardo vivo grabadas por Eugenio Monesma, en 1996, y las que logró adaptando un catalejo a una cámara el biólogo Juan Seijas.

¿Por qué desapareció el bucardo?

Los científicos han llegado a la conclusión de que era un animal mucho más grande que las cabras montesas, parecido al Íbice de los Alpes. Pablo Lozano explica que “hace un siglo era un animal muy deseado en Europa, era como ir a cazar elefantes en la actualidad. Para los cazadores aristócratas de Europa era una pieza muy exclusiva y venían de todo el mundo, por su dificultad”.

Recreación del bucardo
Para el realizador el mensaje que debe dejar este documental es de esperanza “para que lo ocurrido con el bucardo sea el recuerdo de una lección que no quede en el olvido. Si hubiéramos llegado 15 años antes, el bucardo no se habría extinguido”. A su juicio, todavía existe la posibilidad de que la ciencia pueda recuperar al bucardo ya que existen células de hembra guardadas y se están produciendo avances que pueden permitir solucionar los problemas científicos que todavía persisten.

Junto a Aragón TV, este documental ha contado con la colaboración del Gobierno de Aragón, el Ayuntamiento de Zaragoza, Turismo Aragón y la sociedad Centenario del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.



Sobre un guion de Pablo Lozano, la dirección de producción es de Marta Insa, con Carlos Castillo como autor de la banda sonora.


Fuente:  Aragón TV


Para saber más: Web sobre el bucardo. y web de la película





martes, 3 de febrero de 2015

Ecologistas en Acción contra la clonación del bucardo.

Bucardo en Ordesa
Foto: Bernard Clos

Hace 15 años, era encontraba muerta la hembra del último ejemplar de bucardo en el interior del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Tras dos intentos fallidos de clonación por parte del Gobierno de Aragón, la organización Ecologistas en Acción ha vuelto a pedir públicamente la paralización de este proyecto y destinar los recursos para la conservación de la biodiversidad y de otras especies en peligro de extinción.




La clonación del bucardo en un tema que aparece reiteradamente en los medios de comunicación desde que se extinguió el último individuo en el año 2000. La espectacularidad del experimento que trata de volver a la vida una especie extinta y la expectativa de atribuirse el improbable suceso como un éxito científico, ha justificado un interés mediático desmedido, argumentan desde la ONG.


La organización explica que,  desde el principio del proyecto se sabe que si sólo hay materialvieja y estéril, con alta consanguinidad y con cardiopatías congénitas", como se pudo constatar en los análisis preliminares que se practicaron al animal.
genético de un ejemplar vivo, sólo se pueden obtener hembras genéticamente iguales y que heredaran las mismas enfermedades detectadas en la autopsia del ejemplar donante. Se trata de una hembra “

Bibliografía:
The Arguments against Cloning the Pyrenean Wild Goat”. RICARDO GARCÍA-GONZÁLEZ and ANTONI MARGALIDA. Conservation Biology Volume 28, Issue 6, pages 1445–1446, December 2014:


Fuente: Ecologistas en Acción


Nota de Criptozoología en España:

Para conocer mejor el fenómeno acerca de la clonación del bucardo, puedes consultar los artículos que publicamos sobre su extinción y sus fallidos intentos de clonación , acerca del nuevo proyecto de clonación presentado en 2013 y una reseña sobre una reciente obra que analiza en profundidad todo este asunto.



martes, 16 de abril de 2013

Publican un libro sobre el bucardo


El bucardo, la cabra pirenáica extinguida en el año 2000 y que fue objeto de intentos de clonación posteriores, ya cuenta con un libro que resume su trágica historia. El bucardo de los Pirineos presenta más de 200 páginas y 175 ilustraciones reunidas por su autor, Kees Woutersen, quien se detiene en todos los aspectos históricos, científicos y proteccionistas que rodearon al último gran mamífero desaparecido en nuestro país.

La nota de prensa que se distribuye para la ocasión, observa que “el último bucardo, la última cabra pirenáica, murió en el año 2000 en el valle de Ordesa situado en el Pirineo. Fue la primera extinción del siglo XXI a nivel mundial. Hasta ahora se conocían pocos detalles de su historia y es difícil comprender por qué el hombre no ha podido salvar este animal tan indefenso, que ha disfrutado de un siglo de protección legal.

No ha sido fácil encontrar respuestas. Libros y láminas antiguos, informes, fotos, colecciones zoológicos y entrevistas aportan las piezas de un puzzle complicado. Queda la pregunta qué hacer con el legado y la memoria de este animal.

El autor, holandés afincado en Huesca, invita al lector a acompañarle en su búsqueda del bucardo y
Museo Bucardo Torla
mirar por los ojos de las personas que han estado en contacto con este animal. Propone recordarle tal y como era: un animal hermoso, interesante, parte de un sistema que está en continuo cambio y que murió porque le dejamos morir
.”

Además de la lectura de esta interesante obra, proponemos al lector interesado en ahondar un poco más en el conocimiento del bucardo que visite la web bucardo.es , repleta de información sobre la desaparecida especie.


martes, 26 de marzo de 2013

Científicos pretender revivir al bucardo y otras especies extintas


Bucardo en Ordesa.
Foto: Bernard Clos

Un grupo de 36 prestigiosos científicos pertenecientes a The Long New Foundation acaba de presentar un proyecto que pretende devolver a la vida 24 especies animales extinguidas.

El anuncio se produce después de dos reuniones que tuvieron lugar en la Universidad de Harvard (en febrero de 2012) y en la sede de la National Geographic Society en Washington (en octubre de 2012).




Los expertos,  que trabajan en técnicas genómicas para revivir especies ya desaparecidas, pretender poner en común los avances de la biología molecular con los de la biología de la conservación.

Según la especie de que se trate, los científicos planean tres técnicas distintas para intentar recuperarlas. La primera sería realizar un proceso de “des-evolución” a partir de una especie existente. Como argumentan, a lo largo de nuestra historia, los humanos hemos “guiado” la evolución de muchas especies (como por ejemplo, las vacas) escogiendo para la reproducción los ejemplares que más nos convenían. Ahora se trataría de hacer lo mismo, pero en dirección contraria. Se trata de una posibilidad no exenta de polémica, desde luego, pues se pretende revertir la línea evolutiva.

El grupo  de científicos, entre ellos
el español Fernández-Arias,
segundo por la derecha de la
tercera fila. 
La segunda opción intentaría la clonación a partir de  tejidos que se conserven de la especie extinta, combinándolo con óvulos que puedan implantarse en una especie actual evolutivamente cercana. Esta técnica fue la utilizada en 2003 para intentar recuperar el bucardo (Capra pyrenaica pirenaica) en España.
La tercera vía sería la de utilizar técnicas avanzadas de manipulación y modificación genética como las que desarrolla George M. Church en la Universidad de Harvard, que ha logrado sustituir genes de especies vivas por sus equivalentes en especies extintas.

Hasta el momento, el mayor éxito al intentar revivir una especie extinguida lo ha logrado un equipo español. En la reunión, Alberto Fernández-Arias, director del Servicio de Caza, Pesca y Medio acuático del gobierno de Aragón, explicó el trabajo que realizó en 2003 para clonar una subespecie extinta de cabra montés española, llamada bucardo o cabra montés pirenaica.

En 1999, el último bucardo, una hembra llamada Celia, fue capturado en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Parte del tejido de la oreja se crioconservó en nitrógeno líquido, y el bucardo fue devuelto a su hábitat natural. En 2000, fue encontrado muerto bajo un árbol caído. El bucardo se había extinguido oficialmente.

En 2003, un equipo codirigido por el Dr. José Folch y el propio Fernández-Arias, intentó clonar a Celia, transfiriendo su ADN en óvulos enucleados de cabras domésticas para después  implantar los embriones en las cabras madres sustitutas. Los embarazos de mayor éxito fueron los híbridos desarrollados a partir de un cruce entre cabra montés y cabra doméstica. Una gestación llegó a término y un bucardo bebé nació por cesárea. El análisis genético mostró que era un miembro vivo de la especie extinta.

Fuente: público.es

Por desgracia, el bebé bucardo vivió tan solo diez minutos, sucumbiendo a una malformación pulmonar, un problema común en los experimentos de clonación. Los avances biotecnológicos de la última década hacen pensar que este problema no se repetiría si el experimento volviese a realizarse hoy. La historia completa sobre el bucardo fue publicada en nuestro blog cuando se cumplía el aniversario de la desaparición de Celia. Puede leerse a través de este enlace .

La lista completa de las especies susceptibles de ser recuperadas entre las que se encuentran –además del bucardo- el tilacino y el dodo, puede consultarse en este link de la propia fundación.


domingo, 2 de enero de 2011

Recordando al bucardo, el último gran mamífero extinto.

Queríamos empezar este 2011 recordando que el 5 de enero del año 2000 murió el último bucardo que vivía en España. Una hembra, de nombre Celia, perdió la vida al caer un árbol sobre su cabeza. Se trataba del último gran mamífero desaparecido de nuestros montes, de nuestras tierras. Desde hace once años, ningún otro ejemplar ha sido visto.


Esta subespecie de cabra montesa ibérica estaba en peligro de extinción desde principios del siglo XX debido – fundamentalmente - a la caza excesiva a la que se había visto sometida. Su rareza ( sólo existía en España, sur de Francia y noroeste de Portugal ) y el gran tamaño de la cornamenta de los machos impulsó su valor en los ambientes cinegéticos, atrayendo a cazadores de toda Europa que –rápidamente – diezmaron la población.

Originalmente, esta especie ocupaba ambas vertientes de los Pirineos, así como áreas montañosas del País Vasco, Navarra, Lérida y Gerona. Su persecución propició que su hábitat fuera cada vez más reducido lo que a su vez limitó su posible desarrollo como población viable.

La única zona donde terminó subsistiendo, en Ordesa, fue declarada Parque Nacional en agosto de 1918. Pero ni esta medida ni otras tomadas a posteriori – como su declaración como especie en peligro de extinción en 1973 o el proyecto de su posible cría en cautividad – llegaron a tiempo de impedir la extinción.

Pero el certificado de defunción del bucardo se resistía a ser firmado por completo. Las modernas técnicas de ingeniería genética parecían dar una oportunidad para la recuperación de este animal como especie.

El Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón ( CITA ) se encargó de realizar los dos intentos llevados a cabo hasta el momento para clonar al bucardo. El primero de ellos, efectuado en 2003, aprovechó material genético obtenido en 1999 de la única hembra viva para crear 285 embriones. De éstos, 58 se implantaron en cabras montesas de la población de Beceite, desarrollándose sólo dos de ellos hasta los dos meses de gestación, momento en el que se malogró el experimento.

El segundo y último intento se desarrolló también en 2003 con idéntico material como base. En esta ocasión, de los 208 embriones implantados, siete se desarrollaron y, en un caso, se consiguió una gestación completa. Así nació una cría de bucardo que vivió durante sólo siete minutos, falleciendo a causa de problemas pulmonares.

A pesar del relativo fracaso, el coautor del experimento y miembro del CITA José Folch declaraba en la web del organismo que este nacimiento “suscita esperanza para salvar especies en vías de extinción y ha aumentado la posibilidad de que un día será posible reproducir especies extinguidas hace tiempo, como el mamut o el dinosaurio. La cría era genéticamente idéntica al bucardo y –para especies extintas – la clonación es la única esperanza”.

En enero de 2010, el Gobierno de Aragón hizo público su renovado interés por reintentar la clonación de esta especie, posibilidad a la que Ecologistas en Acción y otras asociaciones conservacionistas se oponen por falta de viabilidad técnica y económica del mismo.

Tal vez el bucardo se convierta en nuestro particular tilacino, el lobo marsupial australiano también recientemente extinto ( en 1936 ) y que ha sido objeto a su vez de diferentes intentos de clonación sin éxito. A diferencia de nuestra cabra, este críptido de las antípodas ha sido visto en numerosas ocasiones en las últimas décadas, lo que le otorga una pequeña esperanza de haber sobrevivido a su trágico destino. Algo que parece no haber podido esquivar el bucardo.