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jueves, 17 de abril de 2025

Un viaje al pasado: Paleolítico Vivo en “Caminando entre monstruos”, con Javier Resines

El pasado miércoles, en la Academia de los Nocturnos,  nos echamos al monte con nuestro invitado, José Manuel Márquez Peralta quien nos explica el origen y la historia de los maquis en Andalucía, particularmente en Granada, durante la posguerra civil española.

Y tuvimos también sección de Caminando entre monstruos, el espacio que hago para la Academia de los Nocturnos, el programa dirigido por Félix Friaza. Se trata de una sección en la que, cada dos semanas, mostramos el fenómeno de los animales imposibles  de la manera más cercana y participativa posible. Lugares que visitar, películas que ver, libros que leer y mucho más tiene cabida en cada capítulo.

En la decimocuarta entrega viajamos a la población burgalesa de Salgüero de Juarros para conocer Paleolítico Vivo, la reserva natural en la que se conservan especies animales que poblaron nuestros campos hace miles de años.

Como si de un safari africano se tratara, y de la mano de un experto biólogo, nos mezclamos entre bisontes, tarpanes, uros y caballos de Przewalski para conocer cómo era la vida cotidiana en el Paleolítico. Un auténtico viaje al pasado.

Podéis escuchar la sección y el programa completo a continuación:



viernes, 13 de noviembre de 2015

Una burra onubense podría permitir recuperar al desaparecido zebro

Nuestro amigo Francisco A. Martín nos informa sobre la historia que hoy os traemos al blog. Todo comienza con la publicación en la prensa especializada del dibujo de un zebro el pasado 26 de agosto de 2015, ilustrando la noticia de que “un animal similar a las cebras” vivió y se expandió por la Península ibérica hasta que se extinguió, a finales del siglo XVI. (ver noticia aquí) y que un equipo de la Universidad de Oviedo estaba recopilando información para ofrecer una respuesta interdisciplinar sobre la identidad de ese misterioso animal.

Foto: Rafael Hernandez Mancha

Tan sólo dos días después, el doctor en Geografía Física, Rafael Hernández Mancha, profesor del instituto de Aracena (Huelva) reparara en una burra de un ganadero vecino de su pueblo en la sierra, idéntica en el aspecto físico a la del mencionado dibujo y que –para mayor pasmo- no rebuzna como un burro, sino con el singular sonido que emite la cebra africana.

La posibilidad de estar ante un ejemplar con rasgos genéticos de su ancestro salvaje, ha hecho que la Asociación Muruna (Mundo Rural Naturaleza) se interese por este animal. Muruna trabaja con la True Nature Foundation de Holanda y la Asociación Paleolítico Vivo, en Atapuerca (Burgos) en proyectos de asilvestrar vacas y caballos en zonas de interés ecológico con el fin de recuperar grandes herbívoros en su nicho ecológico, ante el declive de la ganadería extensiva.

Foto: Rafael Hernandez Mancha
Benigno Varillas, Presidente de Muruna, comenta que “ahora se buscan más ejemplares, en Aracena o en cualquier lugar de España y Portugal, de asnos que rebuznen como cebras y tengas rayas en las patas.  La idea es cruzarlos con esta y otras hembras, y constituir manadas para su asilvestramiento”.

El actual modelo de ganadería extensiva, que excluye las zonas marginales de peor acceso, provoca la expansión del matorral, que acaba comiendo el fuego por falta de grandes herbívoros. Un asno asilvestrado que cubra el nicho ecológico del zebro completaría la cadena trófica de los proyectos piloto mencionados”, explica Muruna.

Estos proyectos también colaboran con entidades que intentan evitar la extinción del bisonte europeo y del caballo salvaje de Przewalski, utilizando estos animales para completar el elenco de grandes herbívoros salvajes que ayuden a revitalizar la economía rural de zonas marginales en proceso de abandono y evitar que desaparezcan estas poblaciones de herbívoros.

Foto@: Rafael Hernandez Mancha
Los últimos ejemplares del zebro habitaron en la provincia de Albacete hasta el reinado de Felipe II,
en el siglo XVI. A mediados del siglo XVIII se vuelve a mencionar al zebro en fuentes históricas y -desde entonces- se empieza a tratar el enigma de su identificación.

Al igual que el asno, muchas razas rústicas autóctonas ibéricas de vacas y caballos guardan las características genéticas de sus antepasados y a partir de ellas podrían recuperarse unos animales salvajes que controlen la vegetación a diente y por pisoteo, función esta última que sólo es significativa en vacas, caballos y asnos, que alcanzan más peso que corzos y ciervos.

Para saber más sobre este y otros proyectos de rewilding, visitad wildspain.org .


Fuente: wildspain.org


viernes, 9 de octubre de 2015

Nuevos datos sobre el zebro de la Península Ibérica

Un animal similar a las cebras africanas –y que dio nombre a estas últimas– vivió y se expandió por la Península Ibérica hasta que se extinguió a finales del siglo XVI. Los últimos ejemplares habitaron en la comarca albaceteña de La Roda y Chinchilla. Pero no fue hasta mediados del siglo XVIII que se volvió a mencionar al zebro, momento en el que se empezó a tratar el problema de su identificación.


Para intentar resolver este misterio que perdura desde hace siglos, un equipo de investigadores, liderados por la Universidad de Oviedo (Uniovi), ha recopilado información de diferentes disciplinas humanísticas y científicas sobre el zebro para ofrecer una respuesta actualizada e interdisciplinar sobre su verdadera identidad.


Fray Martín Sarmiento fue el primero en abordar el tema al encontrar que los montes do Cebreiro (Galicia) en el siglo XIII se llamaban en latín monsdiciturOnagrorum, lo que le llevó a descubrir que en multitud de documentos medievales portugueses y españoles se hablaba de los cebros”, comenta Carlos Nores, investigador en la Uniovi y autor principal del estudio que se publica en Anthropozoologica.

La conclusión del fraile fue que en España hubo cebras africanas y por ello, a pesar de ser consciente de que pudiese no ser el mismo animal, propuso restituirlas a España “para curiosidad y ostentación de la magnificencia real”, según señaló en un escrito que permaneció inédito hasta 2013. Desde entonces, aunque Cervantes también mencionó al zebro en El Quijote y Lope de Vega lo hizo en La hermosura de Angélica, la existencia del équido permaneció en el olvido.

No fue hasta 1922 que la Academia de Ciencias de Lisboa generó un debate entre lingüistas e historiadores que solicitaron información a los zoólogos para despejar incógnitas.

El último reducto del caballo salvaje de Europa occidental

En 1957 el naturalista Dimas Fernández-Galiano apoyó la hipótesis de que se trataba en realidad de un onagro o asno salvaje, pero no existían fósiles de estos animales en la Península Ibérica. Ya en 1992, Nores y otros investigadores plantearon otra hipótesis: podría tratarse de una especie de onagro europeo, conocida como el asno de Otranto Equus hydruntinus, que existió en el sur de Europa durante el Pleistoceno y del que se habían encontrado fósiles en la península hasta la Edad de Cobre.


Pero la paleogenetista francesa Eva-María Geigl acabó demostrando que el auténtico Equus hydruntinus se había extinguido en el Pleistoceno y que los restos óseos del atribuido a esta especie en realidad eran de caballo, aunque físicamente estos caballos salvajes eran parecidos al extinto asno de Otranto”, señala el investigador.

Con toda la información histórica y científica previa, el nuevo estudio, que ha reconstruido morfológicamente el zebro y su hábitat, y ha descrito sus características fenotípicas, entre otros, expone cuatro hipótesis posibles: el zebro pudo ser un Equus hydruntinus; un caballo salvaje; un onagro importado de Oriente Próximo, o un asno o caballo doméstico cimarrón.

A partir de los conocimientos actuales, la hipótesis más plausible parece ser la del último reducto del caballo salvaje de Europa occidental; de hecho sabemos que autores romanos y altomedievales han comentado la presencia de caballos salvajes en Iberia en los primeros siglos de nuestra era, y sus descripciones son coincidentes con las posteriores que tenemos del zebro”, informa Nores.

Según el investigador, este supuesto es el que presenta menos discrepancias con los datos arqueológicos, genéticos e históricos, “pero cualquier descubrimiento futuro puede relegarla a favor de cualquiera de las otras porque persisten algunas dudas”, plantea Nores, preparando ante cualquier sorpresa.

¿Por qué en la Edad Media el zebro era considerado como un animal diferente al caballo y comparado más con un asno o con un onagro? “Tampoco hay que olvidar que aunque el cerdo doméstico y el jabalí sean biológicamente la misma especie nadie los confundiría, además los designamos con nombres diferentes, como también sucedió con el tarpán y el caballo”, subraya el experto quien recalca que no hay nada más atractivo que un buen misterio aún sin resolver.

Referencia bibliográfica: Nores, Carlos; Morales Muniz, Arturo; Llorente Rodriguez, Laura; Bennett, E. Andrew; Geigl, Eva-María. “The Iberian zebro: what kind of a beast was it?” Anthropozoologica 50(1):21-32 junio de 2015 DOI: 10.5252/az2015n1a2


Fuente original: http://www.agenciasinc.es/