domingo, 10 de mayo de 2015

El Merman de Vigo, 1739


Un día como hoy, 10 de mayo de 1739, los pescadores del puerto de Vigo tuvieron un encuentro con un misteriosos ser marino. El diario irlandés Belfast Newsletter recoge la noticia en su edición del día siguiente.
El monstruo, llamado Merman por el autor de la noticia, fue capturado por algunos pescadores de la ciudad. Su descripción es bien extraña: medía aproximadamente 1, 70 metros desde sus pies a la cabeza, provista de una larga barba y bigotes. Su piel era negra y algo peluda.



El Merman tenía un cuello muy largo, brazos cortos y manos muy largas y exageradamente grandes en proporción a su cuerpo, con largos dedos, como los de un hombre y con las uñas en forma de garra.
Los dedos de los pies también eran muy largos y parecidos a los pies de un pato, con aletas en la zona del talón que parecían “las alas con las que los pintores representan al dios Mercurio en sus cuadros”. Para rematar la extraña morfología de este monstruo marino, en el extremo inferior de su espalda tenía una aleta de unos 30 cm de largo por 40 de ancho.

Desconocemos qué fue del ser, si fue devuelto nuevamente al mar o se conservó durante algún tiempo en el puerto. La noticia no arroja más luz pero, curiosamente, Vigo cuenta –entre sus muchos atractivos para el visitante- con la presencia de una estatua dedicada al Merman…o al Sireno, como es conocido en el lugar.

El Sireno, de Francisco Leiro
Este Sireno es un punto de referencia básico de la ciudad. Obra del escultor gallego Francisco Leiro, fue
instalado en la Porta do Sol en 1991 y representa un híbrido entre un humano y un pez. Elevado a 13 metros de altura sobre un pedestal hecho con dos columnas de granito negro pulido, este ser imaginario (o no) mira fijamente hacia el mar, tal vez recordando un tiempo en el que su morada se encontraba allí…


¿Conocía el artista la vieja historia recogida en el diario irlandés? ¿Qué fue lo que vieron los pescadores del puerto de Vigo? ¿Un Sireno, tal vez...?