martes, 21 de octubre de 2014

Nuevo Calamar gigante para el Parque de la Vida de Luarca

Un calamar gigante de unos 5 metros de longitud -varado el pasado 16 de septiembre en San Vicente de la Barquera ( Cantabria)- será trasladado al Parque de la Vida para realizar la necropsia y posterior conservación.

Este Architeuthis hasta ahora permanecía congelado en las instalaciones del Museo Marítimo del Cantábrico de Santander, institución dependiente del gobierno cántabro. Parece que -a falta de soluciones sobre el futuro del destruido Museo del Calamar Gigante- el Parque de la Vida está recogiendo el testigo en cuanto a la conservación y exposición de estas criaturas.



sábado, 18 de octubre de 2014

Conferencia de Luis Laria sobre calamares gigantes

Luis Laria, uno de los mayores expertos en calamares gigantes, comienza mañana un ciclo de conferencias bajo el título “Calamares gigantes: mito y realidad”, que le llevará por diversas ciudades españolas.


El pistoletazo de salida tendrá lugar mañana, a la 19.00 horas,en el Parque de la Vida, situado en Valdés-Luarca . En próximos días os informaremos del resto de fechas y lugares en los que Laría pronunciará sus charlas.

viernes, 17 de octubre de 2014

Pterodáctilos en España: esta noche, en Otros Mundos, con Javier Resines


¿Sabías que extraños animales voladores han sido vistos en los cielos españoles desde hace décadas? ¿Que numerosos testigos han descrito a estos seres como prehistóricos reptiles con alas extintos hace 65 millones de años?


Esta noche en Otros Mundos hablamos de pterodáctilos, de fantásticos animales imposibles en nuestros días. Pero...¿de verdad imposibles? Esta noche lo veremos a partir de las 23 horas.


Puedes escuchar el programa a través de la web de Otros Mundos  o del sitio de Radio Compañía . No te lo pierdas…


viernes, 10 de octubre de 2014

“Numen”. Cine, criptozoología y mitología vasca.

Os presentamos Numen, el corto escrito y dirigido por Fernando Palazuelos incluido en el proyecto literario-artístico "Vasconia Intangible", del director y el artista Rober Garay.


Numen nos habla de lo que está ahí desde siempre, oculto, sin forma, sin nombre, pero que forma parte de nuestra vida y de nuestro bagaje más íntimo.

Preparad palomitas que empieza...





lunes, 6 de octubre de 2014

La marabunta de Cheles: hormigas asesinas.

Cheles es una población pacense fronteriza con Portugal que se ubica actualmente cerca del embalse de Alqueva. Hace cinco siglos la villa se encontraba situada junto a la Sierra de San Blas, cerca del río Guadiana, unos kilómetros más al norte de su actual emplazamiento.


En torno al año 1.500, el tercer señor de Cheles, Don Juan Manuel de Villena decidió, no sabemos por qué motivo, trasladar la ubicación del pueblo más al sur. La tradición oral nos habla de posibles epidemias transmitidas por mosquitos que infectaban las aguas del río Guadiana y de una plaga de hormigas asesinas que asedió el municipio. Sea cual fuere el motivo lo que sí es cierto es que el pueblo terminó siendo abandonado y sus habitantes tuvieron que establecerse más al sur.

Recientemente han aparecido documentos que cuenta que “Cheles el viejo” -como es conocido el antiguo pueblo- fue destruido por una masiva invasión de hormigas que devoraron todo a su paso.
Cierto día en torno al año 1.500, millones de voraces hormigas comenzaron a tomar el pueblo. No solamente destruían la madera que armaba las casas, sino que también terminaban con toda la vegetación que encontraban a su paso. El pueblo se vio claramente sobrepasado por este suceso.

Algunas historias nos hablan de como los padres intentaban proteger a sus hijos de estos insectos subiéndolos en hamacas que colgaban de las encinas pensando que allí estarían a salvo. La parte más terrible de la historia es escuchar cómo las hormigas se cebaban especialmente con los niños y el ganado, a los que mordían… llegando -en ocasiones- a producir la muerte.

Los habitantes del pueblo decidieron destruir al enemigo prendiendo fuego a la localidad y huyeron hacia el río para protegerse de las hormigas.
Del primer emplazamiento, ubicado en la dehesa junto a la Sierra de San Blas, los únicos vestigios que quedan son los restos del castillo, dos ermitas y algunas viviendas. Actualmente los únicos habitantes que existen en el antiguo Cheles son las hormigas, temibles visitantes que -.de cuando en cuando, e incluso en la actualidad- se dejan ver por la nueva población atacando a los vecinos.

Fuente: extremaduramisteriosa.es

viernes, 3 de octubre de 2014

Un calamar gigante, nueva atracción del Museo del Cantábrico

El calamar gigante –el mismo ejemplar que apareció varado en octubre del 2013 en la playa de la Arena, en Pechón- ha sido tratado y acondicionado para su exhibición en el Museo Marítimo del Cantábrico (MCC), situado en Santander, donde se puede visitar desde finales del pasado mes de agosto.


Se trata de una hembra joven, de algo más de un año de edad, de 10 metros de largo y 180 kilos de peso, que murió por causas naturales. El calamar no presentaba mordiscos ni signos externos de ataques –salgo habitual, al formar parte de la dieta de cachalotes o ser víctimas de sus propios congéneres–, como tampoco trazas de virus o patologías de ninguna enfermedad.

Se muestra en una urna de cristal que contiene 850 litros de un líquido especial para su conservación, en un espacio del centro abierto (en el hall principal de la planta baja) para albergar a la que es ya una de las atracciones del museo, junto con el esqueleto de ballena o la sardina de dos cabezas. Este cefalópodo es una pieza "única" que marcará "un antes y un después" en el MMC, ya que es "un legado importante para las jóvenes generaciones, que podrán contemplar una pieza de un atractivo muy singular", según destacó el consejero de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno, Miguel Ángel Serna, con motivo de la presentación del calamar gigante, acto al que también asistieron los directores de Cultura y Turismo, Joaquín Solanas y Santiago Recio, respectivamente.

También acudió el director del Museo, Gerardo García Castrillo, quien  explicó el proceso seguido desde que el animal apareció en el arena de Pechón, el 1 de octubre del año pasado, hasta su exhibición. En este proceso han participado un biólogo del museo, dos técnicos de laboratorio, otros dos de mantenimiento, becarios del centro museístico, y personal administrativo del museo y de la Consejería, prolongándose los trabajos más de 220 horas.

Tras subrayar que esta nueva pieza contribuye a aumentar el valor turístico y patrimonial, García Castrillo ha detallado que lo primero que se hizo fue valorar la importancia científica y cultural de un ejemplar de estas características, ya que nunca había aparecido un calamar gigante en las playas de Cantabria, aunque sí en Asturias. Para ello, se trasladó el animal de la playa de Pechón al Museo, adonde llegó "un poco deteriorado" y en proceso de descomposición, por lo que hubo que actuar con rapidez. Así, se optó por congelarlo y guardarlo en una cámara frigorífica, pero no se hizo de forma directa, sino que se procedió a envolverlo previamente, para que el frío no lo dañara.

Así, el calamar permaneció congelado durante tres meses a 19 grados bajo cero, ha precisado García Castrillo, que ha indicado que en estas tareas, y con motivo del estudio biológico llevado a cabo, el personal del Museo Marítimo del Cantábrico contó con la colaboración y ayuda de Ángel Guerra, del Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo (CSIC), considerado el mejor especialista en cefalópodos de España.

Se realizaron estudios (sobre morfología o anatomía), trabajos de conservación (para mantener los tejidos y estructura del animal) y de catalogación y montaje (para su exposición y divulgación). El estudio anatómico, dirigido por el veterinario del MMC, permitió confirmar que se trataba de una hembra joven que no se había reproducido y, también, que cuando murió tenía el estómago vacío. Tras el vaciado del interior del calamar, se rellenó con lanas sintéticas, para mantener la estructura del cuerpo. También se procedió a la reconstrucción del ojo, de la pupila y el iris, y a darle forma esférica. De igual modo, se trató la piel, que había perdido debido al arrastrarse y haber quedado varado en la playa.

El ejemplar llegando a las
instalaciones del Museo.
Foto: eldiariomontanes.es
El calamar fue introducido durante unos meses en una piscina de lona, llena de formol al 8%, que se sustituyó después por etanol al 70%. Al tiempo, se evaluaron los montajes de otros museos para albergar especies similares, especialmente el existente en el desaparecido Museo del Calamar Gigante de Luarca. Se trata de una caja -una especie de "ataúd"- de cuatro metros de largo y con dos puertas laterales.



Igualmente, se acondicionó una parte cerrada del MMC para exponer el nuevo ejemplar, cuya exhibición se acompaña de paneles didácticos y de divulgación, de aspectos científicos, educativos y, también, gastronómicos.


El museo cántabro ya contaba con otros dos ejemplares juveniles de esta especie, pero de mucho menor tamaño que el varado en Pechón. La noticia del varamiento de este calamar gigante puede ser leída siguiendo este enlace .


martes, 30 de septiembre de 2014

Una gran colonia de organismos extremófilos habita bajo la Península Ibérica

No se trata de animales grandes, no hacen cosas extrañas ni dan miedo (al menos, de momento) pero resulta un tanto sorprendente la noticia. Un estudio internacional liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha descubierto un gran ecosistema de organismos extremófilos a 150 metros de profundidad en la mina sevillana de Las Cruces.

Foto: CSIC

Una investigación, publicada en la revista Nature Communications y en la que participa el CSIC, expone que la gran actividad microbiana que ha tenido lugar en los últimos cinco millones de años en la mina sevillana de Las Cruces ha sido capaz de formar un yacimiento mineral inédito en el mundo. Además, los autores creen que la biomasa subterránea de la Tierra podría ser mucho mayor de lo que se pensaba y que situaciones similares podrían estar sucediendo en Marte y en otros planetas.

Mina Las Cruces
Foto: CSIC
Hemos encontrado evidencias geológicas y geoquímicas de la existencia de un bioreactor gigante en el subsuelo de la Faja Pirítica Ibérica. Se trata de una colonia de organismos capaces de vivir en condiciones extremas. Se alimentan de restos de materia orgánica simple, como metano y otros hidrocarburos, y, ante la ausencia de oxígeno atmosférico, respiran gracias al sulfato presente en su entorno”, explica el investigador del CSIC Fernando Tornos, del Instituto de Astrobiología, centro mixto del CSIC y el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial.

Este tipo de alimentación y respiración provoca importantes cambios químicos en el hábitat donde viven dichas bacterias y ha dado lugar a la formación de varios millones de toneladas de rocas ricas en carbonatos, galena y minerales de hierro, plata y oro.

Las Cruces es probablemente uno de los mejores y casi únicos ejemplos a escala mundial de cómo la vida modifica y modela una mineralización. Es un proceso reciente, que puede que siga ocurriendo ahora, y nos muestra lo importante que es la función de las bacterias en la química de los ambientes subterráneos. Puede que la vida primigenia en la Tierra se diera en escenarios similares y que lo mismo esté sucediendo en Marte y otros planetas”, añade el investigador del CSIC Antonio Delgado, del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra.

Referencia bibliográfica:
Fernando Tornos, Francisco Velasco, César MenorSalván, Antonio Delgado, John F. Slack & Juan ManuelEscobar. Formation of recent PbAgAu mineralization by potential subsurface microbial activity. Nature Communications. DOI: 10.1038/ncomms5600.


Fuente: CSIC