viernes, 29 de abril de 2016

Falta muy poco…


...para la publicación de Biosférica, el nuevo libro del investigador Daniel Ransanz, para el que he tenido el placer de  escribir el prólogo. 

El próximo día 5 de mayo ya estará disponible, de modo gratuito, este interesante ensayo acerca de los desconocidos y extraordinarios animales que parecen poblar nuestra atmósfera.


Dentro de muy poco, en nuestra Biblioteca Criptozoológica


martes, 26 de abril de 2016

Curso de identificación de rapaces nocturnas, en Madrid

La Sociedad Española de Ornitología (SEO Birdlife) organiza este curso los próximos días 6 y 7 de mayo. La mejor manera de conocer nuestra fauna y de evitar malas interpretaciones cuando nos encontramos ante animales que pueden ser desconocidos para muchos.


La propia organización afirma que en España podemos disfrutar de una gran diversidad de especies de rapaces nocturnas, faltando únicamente algunas propias de las zonas de la taiga y la tundra boreal. En la Comunidad de Madrid, a pocos pasos de grandes núcleos urbanos (e incluso dentro de ellos) habita la práctica totalidad de las especies ibéricas, sin embargo sus hábitos discretos y actividad nocturna llevan a que este grupo de aves pase fácilmente desapercibido.

En este curso se aprenden diversos aspectos biológicos del grupo y sus características identificativas (con especial atención a los cantos y egragópilas) sin olvidar a otras aves más fácilmente detectables en la noche, como los chotacabras y el alcaraván.


Toda la información sobre éste y otros cursos en este enlace.

viernes, 22 de abril de 2016

Nuevo artículo de Javier Resines en Flying Snake: “Drac, the monster of Lake Banyoles”

Ya está a la venta el número 10 de Flying Snake, la revista inglesa dedicada a la criptozoología y los fenómenos forteanos. En esta ocasión, publican un artículo escrito por mí que lleva por título “Drac, the monster of Lake Banyoles (part one)”

Esta primera parte del estudio está dedicada a narrar la historia de nuestro más famoso monstruo lacustre, el drac del catalán lago de Banyoles, desde los primeros datos que existen sobre su supuesta existencia (allá por el siglo V, durante la época carolingia) hasta los últimos avistamientos sucedidos hace pocos años.

Encuentros, extrañas desapariciones, accidentes inexplicables y todo un misterioso cúmulo de circunstancias anómalas se dan cita en el lago gerundense.


Si quieres conseguir un ejemplar de la revista (en pdf o en papel) contacta con la editorial en muirhead@richardmuirhead4.orangehome.co.uk .

miércoles, 20 de abril de 2016

Biosférica”, de Daniel Ransanz. Fecha de publicación, 5 de mayo

El próximo día 5 de mayo, el investigador Daniel Ransanz publica Biosférica, biología espacial atmosférica, un libro pionero y valiente llamado a remover las conciencias y la visión que tenemos de nuestro mundo.

Hablo con ventaja porque he tenido la oportunidad de leerlo y el honor de haber sido invitado a escribir su prólogo. De momento, y como interesante aperitivo, os dejo el booktrailer que el propio autor ha creado para la ocasión.

No os lo perdáis…


viernes, 15 de abril de 2016

Ya puedes escuchar a Javier Resines en Tiempo Cero

Ya está disponible la intervención realizada por  Javier Resines el pasado domingo en Tiempo Cero, el programa de misterio dirigido por Bruno Rodríguez en Master FM.


Explicamos qué ámbito abarca la criptozoología, señalando algunos casos clásicos junto a las últimas novedades surgidas alrededor del fenómeno de los animales no reconocidos por la Ciencia oficial.

Puedes escuchar y descargar el programa en este enlace de Ivoox o en la sección Emisiones de radio, situada en la parte derecha del blog.


miércoles, 13 de abril de 2016

XV Coloquio Europeo de Criptozoología (16 y 17 de abril, Dinant, Bélgica)

Este fin de semana, en la localidad belga de Dinant, se celebra el XV Coloquio Europeo de Criptozoología, un encuentro de investigadores del viejo continente interesados en el fenómeno de los animales desconocidos.

El interesante programa es el siguiente:

Sábado, 16 de abril


14.00 Inauguración oficial

14.30 “Métodos sistemáticos en Criptozoología: aplicación al caso de Sasquatch/Bigfoot”, por Leon  Brenig, físico de la Universidad Libre de Bruselas.

15.15 “Folklore, criptozoologos y criptozoología”, por Aurore Beaussaurt- Deramond, antropóloga de la Universidad de Toulouse.


16.00 Pausa


16.15 “El hombre salvaje y peludo, de la prehistoria a nuestros días”, por Jean Roche, periodista científico.

17.00 “¿Un manatí desconocido en Santa Helena?”, por Michel Raynal, bioquímico.

19.00 Cena con los conferenciantes

20.30 Proyección del documental “Cryptopuzzle”, de Jacques Mitsch


Domingo, 17 de abril


9.30 Inicio de la jornada

10.00 “El pájaro misterioso de la isla de la Ascensión”, por Michel Raynal, bioquímico.

10.45 “Una nueva mirada al Kraken”, por Charles Paxton, oceanógrafo de la Universidad de St. Andrews.

12.30 Almuerzo

14.00 “Expedición 20015 a la búsqueda del bigfoot norteamericano”, por Philippe Coudray, 
diseñador y fotógrafo.

14.45 “La extinción del lobo japonés”, por Gregory Beaussart, antropólogo.

15.35 “Las interferencias patológicas en la Hominología: autismo, acromegalia, hipertricosis, cretinismo”, por Jean Roche, periodista científico.

16.30 Conclusión del coloquio.


Interesantes asuntos y destacados ponentes se darán cita este fin de semana en la localidad belga. El encuentro, organizado por la asociación criptozoológica belga ABEPAR, lleva años siendo considerado el referente europeo de este tipo de congresos.


Más información en la web de ABEPAR.



lunes, 11 de abril de 2016

Descubren un gusano comehuesos en aguas catalanas

Un equipo de investigadores coordinado por la Universidad de Barcelona ha descubierto en las aguas de Blanes, por primera vez en el mar Mediterráneo, una nueva especie de Osedax, un gusano comehuesos que hasta ahora sólo se había encontrado en aguas más frías y profundas, según nos informa nuestro colaborador el biólogo José Manuel Hernández Carbonell.

Tubo de hembra del nuevo gusano comehuesos
Foto: UB
El trabajo, publicado en la revista científica PLOS ONE, está firmado por los investigadores Sergio Taboada, Ana Riesgo, Maria Bas, Miquel A. Arnedo y Conxita Àvila, del Departamento de Biología Animal y del Instituto de Investigación de la Biodiversidad de la UB (IRBio), así como por Javier Cristobo (Instituto Español de Oceanografía) y por uno de los expertos mundiales en el estudio de estos organismos, Greg Rouse (Instituto Scripps de Oceanografía, Estados Unidos). 

En el artículo también se profundiza en la descripción filogenética, morfológica y ultraestructural del Osedax deceptionensis, otra especie de Osedax que fue descubierta por el mismo grupo de investigadores en 2013 en la isla Decepción, en el archipiélago de las Shetland del Sur (Antártida).

Los Osedax, conocidos comúnmente como gusanos comehuesos, son anélidos marinos que constituyen un ejemplo notable de adaptación evolutiva a un hábitat especializado: los huesos de vertebrados hundidos en el mar. Hasta ahora, estos organismos solo se habían hallado en los océanos Pacífico, Atlántico norte y Antártico; por lo que haberlos encontrado en el Mediterráneo supone una novedad: 

Situación del Cañón submarino de Blanes
«El hecho de que hayamos encontrado Osedax por primera vez en el Mediterráneo constata que estos organismos también pueden vivir en latitudes templadas, relativamente a poca profundidad, aunque en relación con aguas más profundas», explica Sergio Taboada.

En las aguas donde suelen encontrarse Osedax, la temperatura es baja, de entre -1 y 15 °C, mientras que en el Mediterráneo, a poca profundidad, la temperatura es de entre 11,8 y 22,2 °C. «La descomposición rápida del contenido de lípidos en los huesos que se encuentran en aguas a temperaturas más cálidas podría estar detrás de la ausencia de Osedax en el Mediterráneo a profundidades menores de 50 metros», apunta la investigadora de la UB Conxita Àvila. 

En la Antártida, en cambio, dado que la temperatura del agua es muy homogénea en toda la columna de agua, también se encuentran Osedax a muy poca profundidad.

«Cuando un cadáver de vertebrado llega al fondo marino del Mediterráneo y se queda a poca profundidad, son las bacterias de vida libre las que degradan los huesos, descomponiendo la materia orgánica. A más profundidad, hay menos presencia de este tipo de bacterias a causa de las temperaturas más bajas de las aguas; pero también encontramos Osedax que, mediante unas bacterias endosimbiontes, se alimentan de la materia orgánica retenida en los huesos y ayudan así a descomponerlos», explica Sergio Taboada.

Los Osedax fueron hallados en estos restos de mamífero
depósitados a 50 m de profundidad por los
investigadores. Foto: UB

Según los investigadores, la presencia de Osedax en estas latitudes podría tener relación con el contacto con las aguas más profundas y frías del cañón submarino de Blanes, una zona donde piensan que podrían vivir poblaciones más abundantes y estables de la nueva especie de Osedax.

 «Necesitamos realizar más estudios para establecer si esta nueva especie, a la que todavía no le hemos dado nombre, solo vive en las aguas poco profundas del Mediterráneo occidental o también se encuentra en aguas profundas de otras cuencas, como por ejemplo el Mediterráneo oriental o el océano Atlántico», resalta Conxita Àvila. 

En este sentido, pendientes de poder recoger más muestras de esta nueva especie para estudiar sus caracteres morfológicos, «las únicas diferencias que hemos podido constatar respecto a otras especies son de carácter genético», aclara Sergio Taboada.

Hasta ahora solo se habían descrito seis especies del género Osedax, aunque se ha constatado la existencia de más de veinticinco. Estos gusanos comehuesos, descritos por primera vez hace once años, tienen características muy particulares. Los machos son microscópicos (del orden de unas 100 a 500 micras) y viven dentro de un tubo que construyen las hembras, donde solo desempeñan una función reproductiva.
Las hembras, por su parte, presentan una simbiosis con bacterias que les permite degradar la materia orgánica retenida en los huesos.

 No tienen ni boca ni tracto digestivo, así que se alimentan directamente mediante estas bacterias. De este modo, estos pequeños organismos (de pocos milímetros a pocos centímetros) ayudan a devolver al ecosistema la materia orgánica que almacenan los huesos.

A grandes rasgos, las hembras presentan una parte del cuerpo que queda fuera del hueso, formada por un tronco y una parte cefálica de donde salen unos palpos, que suelen ser de color rosado por la presencia de vasos sanguíneos. Estos palpos actúan como branquias, y en ellos se produce el intercambio de gases. Las raíces, donde almacenan las bacterias endosimbiontes, se localizan en la parte interior del hueso.

Referencia del artículo:

Taboada, S.; Riesgo, A.; Bas, M.; Arnedo, M. A.; Cristobo, J.; Rouse, G. W., y Àvila, C. «Bone-eating worms spread: Insights into shallow-water Osedax (Annelida, Siboglinidae) from antarctic, subantarctic, and mediterranean waters», PLOS ONE, noviembre de 2016. Doi: 10.1371/journal.pone.140341

Fuente: Universidad de Barcelona