domingo, 30 de octubre de 2011

El monstruo de Melilla, 1909.


Las hemerotecas suelen ser una excelente fuente de información y -en ocasiones - el medio idóneo para rescatar casos olvidados por el tiempo de entre las páginas de antiguos diarios. Hoy presentamos a los amigos de Criptozoología en España un curioso suceso ocurrido en Melilla en el año 1909. La prensa de la época lo tituló simplemente "El monstruo de Melilla",  un monstruo que suponemos que alcanzó cierto reconocimiento pues su historia se publicó en un diario de difusión nacional, concretamente en El Heraldo de Madrid del día  19 de mayo de 1909.

Además de la lectura del caso en sí, os  proponemos un juego: queremos que intentéis descubrir de qué animal se puede tratar. Adelantamos que no tenemos la respuesta final, pero estamos muy interesados en las opiniones que nuestros lectores nos puedan hacer llegar sobre este asunto.

En unos días, publicaremos en el blog los comentarios más significativos que hayan llegado a nuestra redacción  a través del correo electrónico. Recordad que nuestro e-mail es criptospain@yahoo.es . Y, ahora, os dejamos con la transcripción de la noticia tal como fue publicada hace más de un siglo...

El monstruo de Melilla

En Melilla, tres bravos pescadores, tres lobos de mar, igualitos a los popularizados en folletines y en zarzuelas, han cogido a un monstruo. Veréis cómo fue. Los valientes divertíanse o trabajaban en un bote -que esto se ignora - y se disponían a regresar al puerto, cuando notaron a alguna distancia una cosa rarísima. el mar formaba pequeños remolinos; las aguas parecían bullir; de vez en cuando un objeto informe, negruzco y brillador, emergía a medias y hundíase con rapidez.

Avanzaron los "lobos" intrépidamente, y de súbito halláronse ante un gran pez. Y este gran pez, al verlos, dio al aire la cabezota, y arrojó -no se sabe por dónde, porque los "lobos" han sido discretísimos - un soberbio chorro de agua. Sorprendidos, acongojados, espantados, creyéndose tal vez en la peligrosa vecindad de una ballena, iban a huir; pero unos instantes de reflexión devolviéronles la calma, y con la calma recobraron su bizarría y su atrevimiento. si escapaban, ¿como contar la aventura sin que los tachasen de medrosos? Y ¿quien se resignaría a no describir en las tabernas, ante un público emocionado, la figura y las evoluciones del monstruo del surtidor, o a describirlas, pasando por un cobarde?


Lanzáronse, pues, a la aventura, acuciados por el aguijón de la vanidad, y el monstruo, el pobre monstruo de la cabezota, que no debía ser ningún prodigio de fiereza, la "diñó" a los pocos envites. ¿ Como es el monstruo ? ¿ En que consiste su monstruosidad ? Esto es lo interesante, amigos. Leed los periódicos que publican la noticia y os enteraréis que ni los "lobos", ni sus conocidos, ni sus camaradas saben a qué especie pertenece el cabezón. Suponen -por suponer algo- que se trata de un caballero pez nacido y educado en las grandes profundidades (...)


Aseguran los corresponsales que el infeliz monstruo mide tres metros, que su cabeza es de tiburón y su lomo de tapir, y que en su boca enorme no hay un sólo diente. ¿ Tiburón y sin dientes? (... ) ¿ y lo del lomo de tapir ? (...) Es posible que el monstruo de Melilla no tenga nada de tiburón ni de tapir; es pisible hasta que el monstruo no sea monstruo. (...)

Hasta aquí, el relato firmado por Parmeno, publicado en la portada del diario. Ahora, es el turno de enviar vuestras opiniones sobre qué animal puede ser el que pescaron los "lobos" melillenses allá por 1909. Nuestro correo electrónico, criptospain@yahoo.es , os espera.

2 comentarios:

Álvaro M. dijo...

Pues da mucho en que pensar... desde que tenga algo en claro te envío un correo

cuevas ruiz dijo...

Por las descripciones (algunas) tiene toda la pinta de ser un tiburon ballena, pero... hay cosas que no cuadran.