viernes, 28 de octubre de 2016

El calamar gigante de Bares

Debido a nuestra ausencia por vacaciones, no habíamos podido recoger esta interesante noticia que hoy recuperamos. Hace unas semanas, el pasado 7 de octubre, unos vecinos han hallado una cría de calamar gigante de unos 105 kilos de peso flotando en aguas de la playa de Bares, en La Coruña, que conserva intacto uno de sus ojos y que pudo morir como consecuencia de las heridas provocadas por otro animal de su misma especie.

El ejemplar encontrado. Foto: CEPESMA
Se trata de una hembra de Architeuthis que fue localizada flotando en aguas de la playa de Bares por particulares que dieron el aviso a la Coordinadora para el Estudio de los Mamíferos Marinos de Galicia (CEMMA).

El ejemplar ha sido trasladado al Parque de la Vida de Luarca, donde será sometido a una necropsia. Se trata del cuarto ejemplar que conservará el Parque de la Vida este año, según ha explicado a EFE el director de las instalaciones y presidente del colectivo ecologista CEPESMA, Luis Laria. El Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo y miembros de CEMMA participarán en la necropsia que se realizará en Luarca.

Las observaciones de las últimas horas del ejemplar han deparado varias sorpresas de interés científico, según se ha indicado. «Su estado de conservación, el porcentaje epidérmico, un ojo intacto y lo que nos esperaba oculto bajo el abdomen, justifica la certeza de que se encontraría moribunda en la superficie del agua», ha relatado Laria.



Al proceder a su limpieza y preparación para conservación se pudo constatar la presencia de una importante cantidad de fijaciones de ventosas de diferentes diámetros en varias partes de su cuerpo con especial incidencia en la zona abdominal y acumulaciones de colágeno.

Además, también en el costado derecho y perforando completamente el manto a la altura de la branquia, el animal sufre un orificio con desgarros y pérdida de masa muscular de 8 centímetros. También en la zona dorsal se observan desgarros más superficiales en un mismo sentido y casi en paralelo.

A priori, Laria ha dado por descartada una captura accidental y ha asegurado que todo parece indicar una lucha entre calamares gigantes. «Sólo tenemos constancia de un ataque similar, el de un ejemplar que fue hallado flotando cerca de la playa de Merón, en Villaviciosa», ha comentado el presidente del CEPESMA, responsable del desaparecido Museo del Calamar Gigante de Luarca.

Posiblemente, los daños de este ataque le causaron daños tan graves que terminó subiendo lentamente a la superficie, dejándose llevar por las corrientes y finalizó su agónico periplo en Estaca de Bares.
«La vida de los calamares gigantes, compleja y desconocida en su comportamiento social y en muchos otros campos, sería aún más ignorada si no analizásemos sus cadáveres, por lo tanto, debemos incidir cada vez más en la importancia de la información inmediata de los avistamientos para proceder a su estudio», ha señalado Laria.

Imagen del animal aún vivo. Foto: Javier Ondicol
Aunque es muy poco habitual, esta hembra llegó a la ensenada portuaria todavía viva, tomándose diversas imágenes del animal. La curiosidad de las mismas, aparte de que es la segunda vez que se consiguen en la historia, es que documentan la particular reacción de este ejemplar de hembra de Architeuthis, que todavía conservaba intacto uno de sus ojos -el más grande del reino animal-, que al verse observado por el fotógrafo cambió de color a un rojo intenso.

Laria relata que, después de que se hiciera público el hallazgo, recibió la llamada de un vecino de León que paseaba temprano por las inmediaciones del puerto de Bares, en Galicia. El comunicante relató que vio cómo algo se estaba moviendo en el agua y comenzó a sacarle fotos observando, según explica Laria, "que un ser grandioso lo mira, gira su cuerpo, mueve su ojo observándole y cambia de color, como si de un neón se tratara, a un intenso rojo vinoso".

Javier Ondicol, que es como se llama el autor de las fotografías, se estaba convirtiendo, sin ni siquiera imaginarlo, en la primera persona que captaría instantáneas de un calamar gigante vivo, con excepción de las imágenes obtenidas en Japón hace dos años. "Algo inédito que confirma a la vez las creencias que teníamos sobre cómo fue su llegada a la playa y su posterior muerte, que también es algo realmente singular”, ha indicado Luis Laria.

Fuente: EFE

Más imágenes del calamar gigante en estos enlaces de El Faro de Vigo y de la agencia EFE.