viernes, 31 de enero de 2014

Alien big cats, disponible el audio y el artículo en castellano.

En ocasiones, y sin intención alguna, asuntos similares se agolpan en el tiempo y dan lugar a etapas en las que ahondamos un poco más de lo habitual en determinada materia.

Algo así nos ha sucedido durante estos últimos días, en los que –en broma- podíamos decir que hemos estado celebrando la Semana del Alien big Cat.

A la edición en la revista inglesa Flying snake de Aliens big cats in Málaga, se ha sucedido la emisión del programa de Universo 3000 sobre este asunto y la publicación en Andalucía Misteriosa (la web dirigida por Ángel Carretero) de la traducción del artículo original.

Así que os dejamos con el audio del programa emitido el pasado miércoles (que podéis descargar a través de este enlace o en la sección Emisiones de radio, situada en la parte superior derecha del blog) y el enlace del artículo en castellano publicado en Andalucía Misteriosa.


La idea es que –entre todo – consigamos tener una buena visión de conjunto sobre el fenómeno de los alien big cat en España y, más concretamente, sobre la posible existencia de una colonia de felinos híbridos en la provincia de Málaga.

Recordamos que, en Andalucía Misteriosa, Ángel Carretero ha ido publicando diversos trabajos escritos por Javier Resines y que pueden ser consultados en este enlace . Desde aquí, nuestro agradecimiento por su interés y por su labor de divulgación de los fenómenos anómalos.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Resulta extraño que en todos estos casos casi siempre el testigo sea inglés. ¿Hoax? ¿Casualidad? ¿Los españoles no se atreven a hablar de estas experiencias?

Javier Resines dijo...

Me alegra este comentario porque, cuando estaba escribiendo el artículo, pensé lo mismo... buena parte de los testigos son británicos, sobre todo en los casos que se producen en Andalucía...

¿Será coincidencia o que estén más acostumbrados a este tipo de fenómenos y crean ver algo extraño en lo que les sucede?

También, como apuntas, seguramente sean más desinhibidos que nosotros a la hora de contar estos encuentros. Será cuestión de tradición, no sé...