Este afán desmedido le llevó a fijar su mirada en la Patagonia, tierra repleta de terribles historias de monstruos asesinos de animales y de hombres. El rey -influido por el carácter aventurero y bohemio de la época- financió expediciones, aprovechó viajes y dio órdenes a sus destacamentos para que procuraran cazar una de estas criaturas “aunque fuera de las pequeñas”, según sus palabras.
Puedes escuchar esta curiosa historia a continuación:

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