lunes, 28 de marzo de 2016

Incluyen al calamar gigante en la estructura trófica del Cañón de Avilés



Por primera vez, un estudio realizado por investigadores del Observatorio Marino de Asturias de la Universidad de Oviedo concluye que en el gran valle submarino asturiano los calamares gigantes forman parte de la cadena trófica de dicho ecosistema.


El trabajo, publicado en la revista Ecology, describe  cómo los investigadores han logrado estimar simultáneamente la masa corporal y el nivel trófico en 897 ejemplares de diversas especies de animales recogidos en el Cañón de Avilés, con el objetivo de analizar el 15N, un isótopo estable del nitrógeno que se acumula en los tejidos con cada transferencia entre depredador y presa. Es decir, cuanto más alta es la proporción de 15N en el cuerpo de un animal, más alta es su posición trófica.

Gráfico sobre la cadena trófica del Cañón de Avilés. (Foto: Sonia y Nadia Romero)


El análisis abarca desde minúsculos crustáceos que se alimentan de microalgas hasta los grandes calamares gigantes y cetáceos característicos de este ecosistema, pasando por diversos peces, aves, equinodermos y otros taxones que habitan el fondo y la columna de agua.

De este modo, los expertos han cubierto un rango de pesos corporales de 11 órdenes de magnitud y han confirmado que los cachalotes se encuentran en la cúspide de la cadena trófica, seguidos de cerca por calamares gigantes y estrellas de mar. La investigación revela que en el gran valle submarino de la costa asturiana los depredadores pesan entre 1.000 y 4.000 veces más que sus presas.

Para conocer un poco más, os recomendamos ver el siguiente reportaje sobre este estudio:



Referencia bibliográfica:
Sonia Romero-Romero, Axayacatl Molina-Ramírez, Juan Höfer, José Luis Acuña. "Body size-based trophic structure of a deep marine ecosystem" Ecology 97(1): 171–181 enero de 2016.


Fuente: Universidad de Oviedo