lunes, 24 de septiembre de 2012

El bicho de Sabadell, 1981


Un día como hoy del mes de septiembre de 1981, los vecinos de Sabadell sopesaron muy seriamente la posibilidad de que –en sus cloacas- habitara una extraña y desconocida alimaña de gran tamaño.


La historia comienza cuando los propietarios del bar Sans, situado en la calle Brutau de dicha localidad, detectan una avería en su lavadero. Algo está atrancando las cañerías. Tras una primera inspección, y con gran sorpresa, descubren que lo que estaba taponando la tubería era un extraño animal “con forma de serpiente y cabeza de sepia”, de unos tres o cuatro metros de largo y unos cincuenta centímetros de grosor.

La criatura presentaba un color gris viscoso y pesaba unos tres kilos aproximadamente. Lo más espeluznante es que- según los testigos – estaba vivo y se movía. ¿Un monstruo desconocido en las cloacas de Sabadell? ¿Una enorme y desagradable tenia?

Ante tal hallazgo, los dueños del bar decidieron dar aviso a los servicios municipales. Tras un primer vistazo, el propio veterinario de la localidad, Albert Villa, consideró que “se trata de un animal híbrido que ha sufrido una mutación y puede vivir en el inframundo de las cloaca”, aventurando que –probablemente – exista una pequeña colonia de estos monstruos que hayan podido adaptarse a este inhóspito hábitat.

El animal, trasladado al laboratorio municipal, murió a los pocos minutos, según comentaron. Sin embargo, y tras un análisis más concienzudo, Villa determinó que tan sólo se trataba del intestino de un caballo lleno de porquerías y adherencias, la misma conclusión a la que llegó el doctor Gonzálvez, del zoológico de Barcelona. El monstruo resultó ser una tripa de caballo, qué desilusión…
El asunto produjo un gran revuelo no sólo entre la gente de la localidad, sino a nivel nacional, y fue seguido por la prensa durante casi dos meses. Mientras tanto, los vecinos del lugar temían que el suceso pudiera volver a producirse pues recordaban que, allá por 1973, ya se había dado un caso similar.

Pero la historia del monstruo no termina aquí. Las cloacas de Sabadell continuaron deparando desagradables sorpresas hasta en dos ocasiones más. El último de estos bichos del que se tiene noticia, volvió a aparecer en la cloaca en la que desagüa dicho bar el 13 de octubre del mismo año.

En esta ocasión, el animal tenía unos dos metros de largo, piel viscosa y numerosas ventosas a lo largo de su cuerpo. El propietario del bar lo guardó en una bolsa de plástico y lo depositó en el congelador, a la espera de ser examinado por algún experto lo que –al parecer – nunca se produjo. Lo que sí sucedió fue que el Ayuntamiento de la localidad abrió expediente al dueño del establecimiento por haberlo guardado en el congelador junto a otros alimentos. Surrealista, al menos…

En la actualidad, 31 años después, los habitantes de Sabadell aún recuerdan el caso del monstruo de las cloacas y son muchos los que –lejos de creer en la versión oficial – opinan que lo que se movía por el inframundo de su ciudad no era sino un extraño y desagradable animal desconocido.
Cuarto Milenio, el programa dirigido por Iker Jiménez, dedicó recientemente un reportaje a este caso que podemos ver en este enlace.

4 comentarios:

Juan Durán López dijo...

Vi con cierto asco éste caso en Cuarto Milenio. Pienso que si se movía realmente podía ser un monton de porquería con alguna rata por dentro, aunque segun se dice solo se movio un poco y ya no más. Tambien puede ser que lo de que se moviese fuese una primera impresión optica, y que realmente se moviese por efecto de los que lo sacaron. Tambien logicamente esta la hipotesis de que fuese una serpiente cubierta de porqueria, que es lo que dijo Luismi Dominguez. No está muy claro lo que pasó allí y pasa lo de siempre, que las pruebas se investigan poco y regular, y luego se destruyen, por lo que hoy en dia podemos devanarnos los sesos infinitamente sobre lo que pudo ser aquello sin conocerlo realmente. Para mi que es un conglomerado de inmundicia, (por no usar la palabra vulgar),con algun organismo vivo dentro, como por ejemlo culebra, rata o quiza gusanos.

Javier Resines dijo...

Muchas gracias por tu comentario, Juan.
Tienes razón en todo lo que dices. Los casos se suelen investigar poco y mal y las pruebas, de existir, no se conservan y acaban por perderse.
Además, el investigador suele ser una persona particular (sin apoyo de ningún tipo)que dedica su tiempo y su dinero a descubrir algo tan poco productivo como si, tras un caso como éste, se esconde algo misterioso.
Probablemente, como bien dices, sólo era una aglomeración de desperdicios... lo interesante es cómo el ser humano -en ocasiones - ve algo paranormal donde no lo hay...
Un saludo.

Rafael Carmona dijo...

Casualmente me crié en la calle Sardá del Eixample de Sabadell, vivía a la vuelta de la esquina de ese bar a menos de 100 metros ¡Y alguna vez comí de crío en ese bar! Nací en el 86 y crecí sin conocer la historia (quizá se hablara del tema en la familia pero yo ni me acuerdo), y ha sido ahora a raíz de ver este artículo que hablando con mi padre me ha puesto al corriente de lo que él recuerda.

Resulta que al conocerse la noticia mi padre y mi tío fueron a chafardear, como la mitad del barrio, aunque ellos no pudieron ver nada concreto sí que especulan con la teoría de que alguien se deshiciera de carne ilegal, o bien que fuesen desperfectos del matadero de la calle Costa i Deu a poco más de un kilómetro al sur oeste de la alcantarilla donde se encontró el susodicho bicho.

El Eixample es un barrio bastante antiguo, precisamente por esa zona del cruce de las calles Brutau, Buxeda y Sardá hay mucha casa antigua, las cloacas son igualmente viejas pero desde luego no hay nada allí que pudiera mutar a un animal.

Por otra parte a los dueños del Sans de aquella época nos los conocí, pero a los dueños posteriores sí y era un bar muy agradable dónde mi tío Ángel todas las tardes jugaba al dominó y mi hermano y yo nos echábamos algún billar, y nunca nadie en los años que pasé allí reportó ningún otro problema. La última vez que pasé por el barrio el bar se encontraba cerrado pero no por ningún tema de alcantarillado, cosa que me hace pensar que lo del 81 fue un caso aislado.

Efectivamente pienso que lo más probable fuese que se tratase de restos animales, y el resto, pues es la especulación propia de estos casos y creo que el reportaje de cuarto milenio es bastante sensacionalista.

Javier Resines dijo...

Muchas gracias por tu comentario, Rafael.
El testimonio de primera mano de tus familiares nos ayuda a despejar dudas sobre lo que fue el supuesto "bicho", probablemente restos de carne "ilegal". Muchas gracias, de nuevo.