martes, 1 de febrero de 2011

Un fake a la española: el gnomo de Gerona


Septiembre de 1989. Dos parejas de amigos ( los matrimonios Añaños y Pujals ) hacen picnic y escuchan música en un bosque cercano a Gerona. De repente, como hipnotizado por la música, aparece un pequeño ser de entre los matorrales, una especie de gnomo de 12 centímetros de altura, de grandes ojos rojos, suave piel de color amarillo azulado, brazos cortos, orejas similares a las de los conejos y un abultado apéndice en la frente.

Dibujo del gnomo de Gerona

El diminuto animal se subió al aparato de radio de los campistas y comenzó a emitir potentes alaridos. Uno de los testigos escuchó los sonidos y pudo ver al extraño recién llegado que le miraba con ojos penetrantes.

Según los testigos, la criatura era inteligente y dócil y resultó relativamente fácil atraparla por medio de una manta, a pesar de que el ser –al verse sorprendido- intentó huir velozmente y en zigzag hacia unos matorrales cercanos. Emitía unos sonidos que sus captores compararon – según sus palabras – con una risa “similar a la de un anciano”. Lo encerraron en una jaula de pájaros durante cuatro días hasta que murió, debido a su negativa a ingerir alimento alguno. ( Hagamos un pequeño inciso aquí y admiremos la oportunidad de llevar a una excursión campestre una jaula para pájaros... )

Los restos fueron guardados en un frasco de café en polvo ( Nescafé, para más señas y para que sea un poco más bizarro todo este asunto ) al que se le añadió formol, lo que hizo que su color se fuera transformando en amarillo verdoso con el paso de los días.

Al poco tiempo, los descubridores de tan formidable espécimen lo vendieron a Ángel Gordon, un parapsicólogo y experto en vampiros catalán que –desde entonces – lo conserva en su domicilio. En otras versiones, el upirólogo se hizo con el gnomo aún vivo y tan sólo veinticuatro horas después de su captura....

Josep Guijarro

Según nos cuenta Josep Guijarro en su imprescindible Guía de la Cataluña mágica, el ser era de color azulado, con algunas manchas en el cuello y cara y con un hocico similar al de un roedor. Sus ojos rojos sobresalían de una zona oscura que hacía recordar a un antifaz y su peculiar morfología parecía indicar que nos encontrábamos ante un anfibio, debido a su ausencia casi total de pelo y a la presencia de unas membranas que unían sus dedos.






Ese dinero que nunca viene mal...

Guijarro nos describe qué sucedió a continuación con el ser del frasco. En su libro, explica cómo Gordon encargó a un fotógrafo d Hospitalet que realizara una serie de instantáneas al animal. Algunas de ellas llegaron al patólogo norteamericano y experto en mutilaciones de ganado John Altshuler ( que descartó que se tratara de un feto animal ) y al doctor Luis Linares, de Mula. Según este médico y biólogo, nos encontramos ante un caso de un ser deforme, claramente anormal o bien ante una especie primitiva desconocida que pudiera haber llegado con vida hasta nuestros días. Estas declaraciones las hizo en el programa de televisión En los límites de la realidad, serie dirigida y presentada por el conocido periodista Andrés Aberasturi.

Gordon, con las fotos bajo el brazo, quiso vender la exclusiva a la desaparecida revista Karma-7. Su director, Pedro Palao, las hizo examinar por biólogos del zoológico de Barcelona que concluyeron que se trataba del feto de un animal, probablemente un ternero de no más de tres meses de gestación. Además, añadieron que dicho ser nunca pudo caminar, pues sus extremidades no estaban lo suficientemente desarrolladas para tal fin. Es decir, que el encuentro con el enano bailarín encima del radiocassette empezaba a tambalearse precisamente por la fragilidad de sus patas...



Realmente, todo lo que rodea a este caso es bastante extraño, y no nos referimos sólo al ser capturado. La sombra del fraude planea sobre Gordon y su historia desde diversos frentes.

Así, los testigos y captores del ser nunca pudieron ser localizados y tampoco está identificado con claridad el lugar en el que se produjo el encuentro. El parapsicólogo catalán sólo señaló que se trataba de un punto situado a once kilómetros de Gerona, en el camino que une Banyoles con Olot, un lugar denominado el bosque encantado.

Por otra parte, el propio Gordon tuvo una actitud muy poco científica ante el fantástico hallazgo, algo inusual en un investigador como él. Que sepamos, no se realizó ninguna autopsia al animal, ni análisis alguno de tejidos. Tampoco se dieron a conocer detalles más precisos sobre su constitución o morfología que hubieran podido ayudar a la catalogación zoológica del gnomo o -al menos- a disipar algunas dudas.

En su lugar, el poseedor de esta supuesta maravilla se paseaba por los estudios de televisión contradiciendo su versión de los acontecimientos en más de una ocasión.


Aparece el verdadero descubridor . Entonces, ¿ los otros ?


Francisco Contreras Gil
Por si fuera poco, el investigador Francisco Contreras Gil descubre, por casualidad, que los dos supuestos matrimonios que encontraron al animal nunca existieron. Contreras cuenta que quien dio con el feto ( pues de eso se trata en su opinión ) fue Manuel Tello, un vecino de Gerona, que le relata cómo un amigo suyo encontró el cuerpo en cuestión , ya muerto, paseando por el campo.

Tello le hizo unas fotos, lo metió en un bote y se lo llevó a casa. Al poco tiempo se entera que Gordon busca al animal y, supuestamente, se lo vende o cede, no está demasiado claro este particular. Es posible, incluso que Gordon nunca haya llegado a poseer el valioso objeto. Semanas después, el parapsicólogo aparecía ante los medios con las fotografías del gnomo en cuestión, contando su falseada y rocambolesca historia.

Nuestra opinión es que nos encontramos ante un clamoroso fake, anglicismo muy de moda en los últimos tiempos, utilizado para referirse a aquellas falsificaciones o engaños que se producen en cualquier asunto. Evidentemente, los temas relacionados con el misterio son terreno abonado para estos fakes o, empleando un término mucho más castizo, para estos fraudes en toda regla que salpican los medios especializados, en ocasiones.

Angel Gordon
En la actualidad, Ángel Gordon es Presidente de la Asociación de Parapsicólogos de Cataluña y Presidente de la Federación Española de Parapsicología, cargos que compatibiliza con su consulta de hipnosis terapéutica en Barcelona.

Ultima hora: queremos agradecer la aportación de un lector anónimo que nos ha facilitado -además de su comentario - un enlace a youtube del vídeo sobre el gnomo de Gerona que incluyeron en el inolvidable programa de televisión En los límites de la realidad. Muchas gracias por vuestras colaboraciones.
Para verlo podéis seguir este enlace.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

También había oido la versión de que en realidad el ser era un feto de conejo con anormalidades. Recuerdo con cariño ese programa de A3 con Aberasturi de presentador, "en los limites de la realidad"

En youtube está disponible el capítulo que dedicaron a este fake

http://www.youtube.com/watch?v=y4oEG2JwZMo

Anónimo dijo...

Bueno, realmente lo que yo pienso es que no sabemos nada. Uno no puede basarse en lo que lee o lo que le cuentan a la hora de formar una opinión, puesto que no podemos saber con certeza quien está mintiendo y quien dice la verdad. Lo único que podemos hacer es ceñirnos a lo que tenemos, y tenemos una versión oficial que dice lo siguiente: Que los biólogos del zoo de Barcelona dicen tras estudiarlo que probablemente se trate de un feto de algún tipo de rumiante. Por muy deforme que sea un feto, dudo mucho que pueda cambiar de forma tan drástica toda su morfología, y es que yo nunca he tenido el placer de ver un rumiante con dedos en las extremidades, y unidos entre ellos por membranas. También se dice que tenía hocico de roedor. Muchos humanos han nacido con deformidades, con protuberancias de todo tipo, y no he visto ninguno con pezuñas. El color de la piel también es un dato interesante, tampoco he visto ningún animal de ninguna especie que por sufrir una deformidad al nacer cambie radicalmente el color de las células de su piel hacia un tono azulado, mucho más propio de un anfibio, por ejemplo. No sabemos lo que es, pero creo, y digo creo, en base a los pocos conocimientos que tengo sobre el tema, que la versión oficial no tiene demasiado sentido.